Monsters vs. Aliens


Película | Fecha de lanzamiento: 2009 | Medio: CD, Descarga
Lakeshore Records (0780163406924)
 

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# Pista Artista/Compositor Duración
1.A Giant Transformation3:05
2.When You See (Those Flying Saucers)The Buchanan Brothers2:17
3.Tell HimThe Exciters2:35
4.A Wedding Interrupted2:09
5.Meet The Monsters2:29
6.Planet ClaireThe B-52's4:37
7.Do Something Violent!2:09
8.The Grand Tour2:10
9.Oversized Tin Can3:38
10.The Battle At Golden Gate Bridge6:08
11.Didn't Mean To Crush You1:51
12.ReminiscingLittle River Band4:14
13.Imprisoned By A Strange Being5:28
14.Galaxar As A Squidling2:06
15.March Of The Buffoons5:15
16.Wooly BullySam The Sham And The Pharaohs2:21
17.Susan's Call To Arms3:02
18.The Ginormica Suite5:51
19.Monster Mojo2:08
20.Purple People EaterSheb Wooley2:15
 65:48
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Monsters vs. Aliens - 06/10 - Crítica de Oscar Flores, Publicado en
El interés por el nuevo filme de DreamWorks, Monstruos Contra Alienígenas, se originó hace más de un año; aunque su notoriedad se hizo más evidente después de una espectacular campaña publicitaria mostrada durante el Súper Tazón del 2009. La película sigue a Susan Murphy (Reese Witherspoon), una muchacha ordinaria que es golpeada por un meteorito el día de su boda. Una vez infectada por un elemento alienígeno contenido dentro del meteorito, Susan crece desmedidamente hasta convertirse en una gigante. Para no tomar ningún riesgo, el gobierno decide capturarla y soltarla al lado de otros monstruos recluidos en un edificio secreto desde hace mucho tiempo. La verdadera trama se centra en la misión de un extraterrestre que trata de conquistar el planeta, al mismo tiempo buscando a Susan para poder quitarle el elemento que la transformó en una hercúlea creatura. El libreto no posee cualidades prodigiosas, pero basta con disfrutar de las extraordinarias secuencias en tercera dimensión y del excepcional talento de voz — comandado por Will Arnett y Hugh Laurie — para crear una cinta adecuada para toda la familia. En cuanto a la música, DreamWorks Animation decidió continuar la tendencia establecida en 1998 cuando estrenó su primera película, Hormiguitas, con una banda sonora a cargo de Harry Gregson-Williams y John Powell — ambos integrantes del equipo Media Ventures de Hans Zimmer. En este caso, Henry Jackman, un compositor un tanto desconocido con créditos como autor adicional en los proyectos de Zimmer, fue escogido para afrontar esta novedosa iniciativa. El resultado: una partitura con funcionalidad y efectividad que acrecienta el filme pero que carece de temas, melodías y arreglos sobresalientes.

“A Giant Transformation” es la primera pista de este álbum. Aunque pareciera que este sería el lugar perfecto para un glorioso tema, la tonalidad empleada por Jackman parece recordarnos de esas estrafalarias armonías usadas por Danny Elfman en sus composiciones ‘alienígenas’ (Mars Attack, Hombres de Negro). El constante movimiento sonoro, frenándose a cada momento, previene la fluidez musical, creando así unos cambios tremendamente abruptos. Estos resultados serán mucho más notables en otras partes del CD. Con un cambio bastante drástico, la sensible tonalidad encontrada en ‘A Wedding Interrupted,’ ‘Didn’t Mean to Crush You,’ y la segunda mitad de ‘The Grand Tour’, ofrece unos arreglos y series de acordes que no son más que un cliché de la banda sonora moderna. Jackman parece extraviarse dentro de la orquesta, ultimadamente desperdiciando la oportunidad de introducir un motivo distinto y notable que acompañara a Susan durante toda la cinta.

Indudablemente, ‘Meet the Monsters’ y ‘Monster Mojo’ son las pistas más decepcionantes de esta partitura. Éstas parcecen contradecir todo lo demás contenido en el disco. No hace falta enfatizar el terrible arreglo de Meet the Monsters; al escucharlo uno se encontrará con una absoluta falta de entendimiento musical por parte del compositor. El humorismo que trata de producir no existe, a no ser por los elementos caricaturescos que vemos en la pantalla y que evidentemente alteran la relación y función de la música dentro de una película. La inevitabilidad de emplear instrumentos orquestales mezclados con sonidos electrónicos en un proyecto de animación ha plagado a todos los discípulos de Zimmer, y Jackman no rompe con este instinto. Desafortunadamente, Jackman parece incomodo al tratar de mezclar los instrumentos y se ve obligado a llenar los vacios con ruidos —porque eso son— innecesarios. Esto es más que obvio en ‘Oversized Tin Can’, una pieza que comienza con una actitud de carácter militar y que finaliza en un caótico concierto de órgano, guitarra y tontos efectos de sonido. Como era de esperarse, la música se desplaza tan rápidamente que el oyente no tiene tiempo de procesar ninguna idea o motivo con valor melódico. Aunque no a tal grado, ‘The Battle at Golden Gate Bridge’ también sufre del mismo problema: el excesivo uso de redundantes sonidos que no tienen ningún oficio. No obstante, los primeros dos minutos de esta pista exponen el talento de Jackman. Los primeros indicios de gloriosos temas dentro de los alientos y las cuerdas aparecen de la nada. Tristemente, Jackman parece más interesado en seguir creando confusas mezclas, dejando atrás la posibilidad de exhibir mejores orquestaciones.

‘Imprisoned by a Strange Being’ nos recuerda del porqué Jackman fue elegido para realizar este trabajo. Por primera vez escuchamos un claro motivo compuesto por cuatro notas que refleja un entendimiento dramático mucho más objetivo. Éste motivo se aprecia más vívidamente en ‘Galaxar as a Squidling,’ una pieza que mantiene un alto nivel musical y que evita los sobrantes de carácter electrónico. Lo opuesto a esto último se manifiesta en ‘March of the Buffoons’, donde las cadencias parecen abarcar todas aquellas escuchadas previamente. Pareciera que el constante bombardeo de sonidos fuera un esfuerzo hecho por Jackman con la finalizad de saturar al radioescucha, al punto de obligarlo a seleccionar algo de interés.

Ginormica Suite es la mejor composición del soundtrack, ofreciendo la posibilidad de olvidar las previas pistas, y dejando claro que el innato talento demostrado por Jackman no es un accidente. Las tonalidades son similares a las de John Powell y Harry Gregson-Williams, particularmente aquéllas escuchadas en “Chicken Run”, pero no menosprecian la efectividad alcanzada por la música dentro y fuera del filme.

En este, su primer gran proyecto individual en Hollywood, Henry Jackman genera una dinámica indiscutible que maximiza la efectividad musical de la banda sonora, conclusivamente realizando la función de ésta. Aunque podríamos decir que son más los momentos de torpeza y mediocridad, también debemos reconocer que hay brillantez en algunos de los arreglos. Será difícil profetizar si Jackman se convertirá en el próximo éxito producido dentro de Media Ventures, pero lo que sí podemos reconocer es que Jackman tiene mucha capacidad para crear música de cine. Al final del día, Monstruos Contra Alienigenas es una banda sonora de bajo nivel, perdonada solamente por el hecho de que este es el primer trabajo individualista emprendido por Jackman. Las canciones dentro del álbum no afectan o mejoran el resto de la música, y son incluidas con el propósito de mejorar la campaña publicitaria — y las ventas, por supuesto. Vale la pena escuchar esta banda sonora aun cuando hace falta mucho en términos del contenido armónico.
Trailer:





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